domingo, 15 de enero de 2012

NOTAS SOBRE HEGEL



 Pero en otro álbum se ve, dibujado por su amigo Fallot,
                                                                  la figura de Hegel con la cabeza sumida, con un par de 
                                                                 muletas y las palabras al pie: “Dios socorra al pobre viejo."
                                                                                             Época universitaria de Hegel[1] 

Por: Luis Domínguez Bareño 

 George Wilhelm Friedrich Hegel es uno de esos pensadores que pasaron a la historia de La ideas como uno de los más ambiguos y oscuros en sus planteamientos teóricos y, aunque no es de extrañarse que un filósofo sea oscuro e ininteligible, vemos que en Hegel es tan radical su filosofismo que a veces sus escritos adquieren rango de incomprensibilidad incluso para los propios estudiosos de la materia; esta falta de claridad abre la posibilidad a múltiples interpretaciones, justificatorias o condenatorias, hacia el retruécano lingüistico en que empeña su filosofía El Viejo Hegel, las críticas más álgidas pueden ir desde la iracunda pluma Schopenhaueriana –“la filosofía de Hegel es galimatías sin sentido”, “bufonada filosófica”, “palabrería hueca de un loco perdido”- hasta la historia de vinculación marxista en el pensamiento dialéctico –“y me di cuenta que mi escrito terminaba por donde empezaba el sistema hegeliano” diría un resignado Marx a los 19 años-  o hasta las opiniones del típico británico pragmático-dogmático que mantiene tensamente una relación de odio/amor con la filosofía: “lo que se ha dicho en alabanza de Hegel no lo libra, por supuesto del gran elemento de puro absurdo, a veces consciente e imperdonable en sus escritos, y de la dificultad y dolor que tal absurdo debe ocasionar.”[2] Pasando a un lado los equilibrios o trastornos que la filosofía hegeliana haya producido en todo el devenir del pensamiento occidental podemos decir que el lenguaje de Hegel no solamente es un intento de originalidad sino que se trata de la autoconciencia del pensador alemán referente a la internalización constante del momento histórico que vive su posición en la disputa de las ideas.

 El Viejo tuvo una labor intelectual exhausta y mutilateral que le permitió convertir su sistema filosófico en una totalidad organicista que no dejó fuera de su objeto de estudio a ningún ámbito del conocimiento, que por esas fechas, era de pertenencia cognitiva exclusivamente al conocimiento filosófico. El método dialecto es imbuido por el sistema en la exposición hegeliana a su vez que el sistema experimenta el rigor de la dialéctica haciendo que el todo sea el objeto de estudio por excelencia que va encontrando su negatividad en su desenvolvimiento. Esto nos indica la capacidad de desdoblamiento de un pensar nada ingenuo, ni herméticamente autoconfinado a la propia disciplina.

   Paralelamente a dicha labor desarrollista la Wissenchaft se convierte en “ciencia sistemática”, ya que El Viejo mantiene resistencia a deshojar la filosofía en sus particularidades, incluso las ciencias naturales, que tantos avances tuvieron desde el comienzo de la modernidad, son absorbidas con sus ramificaciones en la filosofía de la naturaleza. En la misma Fenomenología del Espíritu -escrita en 1806- Hegel habla del presente como el espacio de tiempo al que se tienen que uniformar todas las tareas científicas de tal forma que tuvieran un recurso, esto es un camino, de vuelta de la ciencia a la conciencia (no es en balde el subtítulo de la Fenomenología: ciencia de la experiencia de la conciencia). La idea del mundo no podía ser aprehendida desde una mera capacidad de captación externa del sujeto, sino que era necesario que el mundo fuera afectado por la esencia pensante, más que eso: el sujeto no se encuentra en una relación de pura observancia e idealización a través de la empiria del mundo externo –esto es natural-  sino que es necesario llevar la esencia del pensamiento a las cosas exteriores, que la idea fluya de la misma razón humana y no sea ésta un aspecto secundario del todo orgánico.

  “La verdadera figura en que existe la verdad no puede ser sino el sistema científico de ella. Contribuir a que la filosofía se aproxime a la forma de ciencia – a la meta en que pueda dejar de llamarse amor por el saber para llegar a ser saber real: he ahí lo que yo me propongo”.[3] La ciencia pues, mira hacia la particularidad esa es la novedad que le asigna la condensación de los tiempos que representa el ahora que al vivirlo nos hace contemporáneos. Pero la filosofía se encuentra encrucijada en la disyuntiva de su absoluta toma de partida por la generalidad; la verdad sin duda está en el sistema de investigación que en su metodología ha encontrado una base suficiente para afirmar la regularidad de las cosas de la naturaleza, tal regularidad fue conocida desde el tiempo lejano de los helénicos pues ellos ya habían desvelado esa verdad eterna que se circulariza en los acontecimientos fenoménicos de una naturaleza indomable, que si bien tiene sus momentos previsibles, también tiene sus momentos de incertidumbre: el cosmos griego no diferencia entre mundo natural y mundo social, no hay momento de ruptura entre ninguno de los dos ya que ambos están mutuamente condicionados cual astros celestes condenados a repetir un periodo de revoluciones uno al lado del otro. Lo propiamente social tampoco estaba disociado en la mentalidad helénica ya que el espacio público era lo absoluto y el organicismo social no tiene su contraparte en una individualidad privada, los sujetos valían como parte del todo, fuera de eso eran impensables, eran insignificantes, no eran.

  Hay que tener en cuenta que el esfuerzo hegeliano por traer la filosofía a rango superlativo es su misión de primer orden y no cede en su empeño, al contrario, trata de cerrarle el paso a una filosofía cada vez más naturalista, a una ciencia de las cosas naturales que amenazaba con eclipsar todo el pensamiento del hombre en sus realidades sociales, es decir, realidades religiosas, políticas, económicas, históricas, en fin, el mundo cultural propio que el hombre desenvuelve. Así la filosofía alemana fue una respuesta frente a una modernidad que separaba a los sujetos de los objetos y de ellos mismos; el encantamiento por la naturaleza después de relajarse la autoridad religiosa hace que el hombre busque su lugar en el cosmos justamente en la naturaleza, después de todo la naturaleza tenía una racionalidad implícita previsible en su seno, era la madre del hombre, los brazos abiertos que recibían a cualquiera que se zafara de una vida dedicada a la religiosidad. Pero esta vida contemplativa duro poco en romance con el hombre ya que rápidamente se forjó la creencia de la practicidad y maleabilidad de la naturaleza, la filosofía se encuentra en una encrucijada entre seguir pensando antropológicamente o abrirse a la totalidad natural que se desgarraba de su interior, como dice Marcuse:

la filosofía nunca había dejado de reclamar el derecho de orientar los esfuerzos del hombre hacia un dominio racional de la naturaleza y de la sociedad, o de fundar esta reclamación en el hecho de que la filosofía elaboraba los más altos y más generales conceptos para conocer el mundo. Con Descartes, la situación práctica de la filosofía asumió una nueva forma, que concordaba con el rápido progreso de las técnicas modernas[4]

 Esta nueva necesidad de una filosofía práctica se decía conocedora de los medios naturales y de su accionar; ya no era un conocimiento que servía para la prevención de la humanidad ante los caprichos naturales sino que era una revuelta explotadora, emplear todos los usos que se le puedan dar a las fuerzas naturales, sólo a través del “establecimiento de leyes y conceptos de conocimiento universalmente válido”[5] se puede lograr la solidez necesaria para que pueda ser manipulada convenientemente la naturaleza a favor del modo de producción naciente, la filosofía extrañada ante esto ya no podía operar como la mediadora entre tecnificación y la reflexión teórica, así empieza el surgimiento de diversas ideologías y ciencias sociales que renegaron de la filosofía: “ver para prever, prever para proveer” diría años después Augusto Comte en los albores del triunfo de la sociedad industrial y positivista.

  Hegel se revela contra esta conceptualización del sujeto que lo subsume a una pura inmediatividad carente de todo sentido histórico, el hombre no podía renunciar a ser el centro del mundo en aras de una practicidad cotidiana instrumental donde sería la experiencia la que marcara las pautas de lo que deba existir.


 El paso del idealismo trascendental al idealismo absoluto se encuentra inscrito en el punto en que Hegel reniega  de la posición empírica kantiana, si bien Kant es quien suscita el debate encarnizado contra las tentaciones y ataques a la filosofía por parte del empirismo inglés, es visto que Kant no concluye dando su lugar definitivo al hombre como el más influido por la razón universal. Esta razón como guía y estrella polar a la que todos los filósofos ilustrados concedieron los más altos tributos, es la que para Hegel vehicula la historia, por eso la temprana Fenomenología del Espíritu va guiando al hombre a su vez por la historia propia y la externa, lo lleva desde la propia percepción hacia la conciencia, al entendimiento, al darse cuenta de su certeza de sí mismo, su autoconciencia como transformadora:

 ese nuevo programa filosófico que Hegel formuló como la transformación de la sustancia en objeto, él sólo podía anunciarlo sin encontrar su explicitación y solución. Esa transformación de que habla Hegel supone que el sujeto es verdaderamente la figura consciente de un mundo creado desde sí mismo.[6]

  Como vemos, El Viejo al crear su método dialéctico –enunciado en la Fenomenología- se enfila a encarar la monumental tarea de poner toda la determinación en el sujeto mismo y cuando habla de la cosa misma (die Sache selbst) es como contraposición a la cosa en sí (Ding an sich) kantiana, un reproche epistemológico por declarar incognoscible al hombre mismo y momificarlo como la cosa en sí. Hegel así regresaba al centro de la disputa al hombre y aseguraba que si bien no toda la razón universal provenía del hombre, éste formaba una totalidad indisoluble con el mundo, el espíritu y lo absoluto. En cambio la cosa misma hegeliana intenta regular el encontronazo de la subjetividad en la objetividad y estas dos formalidades no son reducidas una a la otra, sino que son puestas en su tiempo, la cosa misma pues no se elimina, ni siquiera en abstracción, dentro de ninguna forma de conocimiento sea objetivo o subjetivo, el mismo Hegel en su Encylopädie der philosophischen Wissenschaften Im Grundrisse afirma: “La cosa en sí (y bajo esta denominación, cosa, se comprende también el espíritu, Dios) representa el objeto en tanto que es abstraído de todo lo que él mismo es para la conciencia de todas las determinaciones sensibles como de todo pensamiento determinado”[7] Así Kant, en su frenética carrera por dejar fijos los conceptos y las categorías del entendimiento, encerró al espíritu – como vemos aquí lo llama Dios Hegel-  como objeto en la conciencia del sujeto. Tal enclaustramiento del espíritu (¡La mismísima razón y libertad que guían eternamente al sujeto!) es simplemente inconcebible para Hegel: “La esencia del espíritu es, por consiguiente, formalmente, la libertad, la negatividad absoluta del concepto como unidad con sí.”[8]

  Esta última obra hegeliana que acabamos de citar es la que más nitidez arroja sobre las verdaderas intenciones de El Viejo pues, ya que la Enciclopedia fue concebida como un texto académico que le daría su ingreso definitivo como profesor en la Universidad de Berlín (en 1816), lo hizo recapitular y aterrizar todas las ideas que habían quedado “en un camino de desesperación” desgarradas en la Fenomenología del Espíritu. También es de recordarse que Hegel está en un proceso de sistematización en el que viene trabajando de 1812 hasta 1816: su Lógica. Esta metodologización de su pensamiento es lo que le permite plasmar con rigor y coherencia su filosofía a la posteridad, la lógica entrelaza la filosofía de la naturaleza con la filosofía del espíritu; de la cual nace la idea principal con la que ha pasado a la historia del pensamiento –principalmente dentro del marxismo teórico: la dialéctica.

  Efímeramente podemos decir que la dialéctica no tiene un fundamento en sí preformativo sino que es aplicado a las cosas, o más bien, a los conceptos contrapuestos. Hegel el concepto no se encuentra en su propiedad material pues no es fijable, ya que la cuantificación depende del momento en que ella misma se efectúe, además que existen conceptos que intercalan su cantidad y cualidad; Hegel trata de hacernos ver que el concepto está siendo y dentro de él mismo existe un empuje propio que es independiente de sus condiciones exteriores y sin embargo –o más bien, paradójicamente- su friccionar con ese exterior hace comprensiva la negatividad del concepto que permanece en calidad de potencial a desarrollarse. Esta lógica hegeliana dialéctica, difuminadora a veces de la relación sujeto-objeto, nace como un aparato crítico propio para señalar que la otredad puede, debe y va a manifestarse en lo propio. El sujeto puede ser interpretado como predicado pero no pierde su valor anterior. Dentro de la dialéctica el automovimiento es la negación que surge de la negación penúltima en forma de triada, Hegel sabe que no siempre en la historia las cosas retornan a sí mismas puramente, de hecho no es posible volver a un estado originario pues, después de dado un desarrollo en el concepto, éste ya quedó afectado por ese andar.

1 Dilthey Wilhelm, Hegel y el idealismo, Fondo de Cultura Económica, México, 1979, p.15.
[2] O´Connor D.J(compilador), Historia crítica de la filosofía Occidental V.5. Kant, Hegel, Schopenhauer, Nietzsche, Paidós, Barcelona, 1982, p.82. (II HEGEL por J.N. Findlay)
[3] Hegel G.W.F., Fenomenología del espíritu, Fondo de Cultura Económica, México, 1998, p. 9.
[4] Marcuse Herbert, Razón y revolución. Hegel y el surgimiento de la teoría social, Alianza Editorial, Madrid, 1999, p. 22.
[5] Ibid.
[6] Goldmann Lucien, Lukács y Heidegger. Hacia filosofía nueva, Amorrortu Ediciones, Buenos Aires, 1975, p. 25.
[7] G.W.F. Hegel, Enciclopedia de las ciencias filosóficas, Juan Pablos Editor, México, 1974, p.45.
[8] G.W.F. Hegel, Enciclopedia…, Op. Cit., p.269


astillero231@hotmail.com

domingo, 8 de enero de 2012

APETITOS CRONOLÓGICOS

Por: Luis Domínguez Bareño.

  Aborrezco las absurdas pretensiones interpretativas del psicoanálisis sobre el "Saturno devorando a sus hijos" del maestrazo Goya: la violencia, las pulsiones sexuales, la explanación del cuerpo mutilado con la carne viva y sangrante del hijo, todo eso hace una marasma psicologista difícil de soslayar al momento de enfrentarnos a la obra en su realidad más expresionista.  Pero hay forma de ahondar en el sentido menos inmediato de la pintura y, afortunadamente, la iconología moderna abre espacios de lucidez en la configuración hermenéutica de la obra de arte haciéndola más susceptible de recuperar parte de la idea, más allá de lo estrictamente evidente.

Paliando mitológicamente en los recovecos históricos del personaje, encontramos que para los griegos Cronos era el espiadado y tempestuoso, antecedente negativo del órden impuesto por los posteriores dioses olímpicos. Al contrario, para la cultura romana, Saturno "el tiempo" era un Dios más asequible, el cual identificaban con "el tiempo humano", es decir una representación mas cercana al órden de la repetición del tiempo cíclico.

Desde las "Lecciones sobre la conciencia interna del tiempo", escritas por Edmund Husserl en 1905, uno puede interpretar filosóficamente la obra goyiana en cuestión como un cronos devorador que no puede tener un tiempo cósmico definido. El tiempo que se devora a sí mismo a través de sus engendros no puede ser "fechizado" con ningún comienzo. Hay una imposibilidad cósmica implícita en su eternidad que nos señala la improbabilidad de dicha fechación correspondiente que pudiéramos poner al tiempo. Diría Husserl “el tiempo, su sentido, está activo a cada instante de devenir” y remata señalando que lo hace “desde la experiencia individual que está captando tiempo”; nosotros añadiriamos que esa "experiencia individual no sólo capta sino que devora tiempo". Si el tiempo cosmológico no tiene comienzo el tiempo experiencial sí: cada experiencia de tiempo es consumida en el torrente infechado del tiempo cosmológico. Los humanos somos esa experiencia de tiempo que conformamos cada último concepto del tiempo pues, cada tiempo humano es un tiempo nuevo. "La experiencia interna del tiempo ” es ese otra vez comenzar que viene al tiempo con cada nueva experiencialidad que tenemos.


EL BLOG EN EL NUEVO AÑO 2012

   Llegamos al nuevo año, con penurias y alegrias, con tristezas y exaltaciones, con ganas o sin ganas, pero ya estamos aquí y queremos desearles mucho éxito en todas sus actividades y que sus deseos se vean cumplidos y excedidos con creces.

El Blog surgió a finales del año pasado y desde entonces ha sido muy fecunda la actividad en él, pues hemos tenido muchas publicaciones de diferentes índoles filosóficas; nos hemos rezagado un poco en la cuestión de la grabación de audios filosóficos pero esto ha sido, más que por voluntad propia, consecuencia de las circunstancias. La mayor parte de los integrantes del Blog hemos tenido bastantes ocupaciones laborales y académicas. Esperamos poder hacer algo, aún no sé qué, para poder regresar a la senda de la grabación. Por lo pronto seguiremos publicando por escrito algunos textitos que vayan surgiendo, como pueden ver este inicio de año la compañera Susana Lozano anda muy activa por aquí y aún nos faltan publicar bastante materia que ha estado creando.

El año pasado no fué tan malo, el Dr. González Galván realizó un curso sobre Mercería Hermenéutica en el que pudimos participar, también el doctor publicó un libro "Radio y Filosofía: Tradición y Juego de Espejos. Conversaciones Filosóficas: Tiempo" que es fruto de estas conversaciones radiofónicas que ha escrito el profesor, ese libro lo presentamos en la Universidad Autónoma de Baja California Sur y también en el Centro Cultural La Paz. 

El Blog tuvo algo más de 2000 visitas el año pasado, cifra nada impresionante, pero significativa para nosotros ya que no es fácil que la gente se interese por estos asuntos tan latosos y enredosos como eso que es llamado " la filosofía", así que sentimos como una proeza personal hacer que tanta gente se interese y llegue a siquiera posar sus ojos sobre estas letras que aquí se presentan. Hemos tenido visitantes de muchos países de Latinoamérica, de los Estados Unidos, de España, de Alemania, de Rusia e incluso de Malasia así que esperamos seguir este año rebasando las fronteras en un esfuerzo por un entendimiento supranacional.

Seguimos siendo pocos pero seguimos, y eso ya es algo: paso lista al Doctor Humberto González Galván, a las compañeras Jenicce Aguilar Peña, Susana Lozano, Homero Francisco y Luis Domínguez Bareño.

Gaudeamus igitur, iuvenes dum sumus!


LA ACEPTACIÓN DE LA MUERTE EN EL INDIVIDUO

Por: Susana Lozano

  Una vez en la clase de senderismo filosófico el profesor Humberto menciono algo acerca de la muerte. La verdad no recuerdo con exactitud su pregunta pero si me viene a la mente la respuesta que dijo: que estaba construyendo una torre en el Centenario y simplemente lo hace para ser recordado por siempre. Van a decir que porque inicio con este recuerdo pero de esta manera doy comienzo a uno de los tantos temores que tiene el hombre y es la palabra muerte.
Quizás sea una ¿palabra muy fuerte?
Pero tenemos presente que como seres humanos constantemente estamos en movimiento y en la búsqueda de cubrir las necesidades básicas como el comer, el beber, el compartir, el sentir y amar al otro por mencionar unas cuantas ya que existen cientos de necesidades.
Pero te has puesto a ¿pensar en la muerte?
Me imagino que solo al escuchar la palabra nos viene un escalofrió, un  temor y miedo pero esto no debería de ser así. Este es un tema que sinceramente nos debe de llevar a la reflexión, lo mejor es conversarlo de manera positivo. La verdad nunca había pensado hacerlo así, pero me es necesario tratarlo y no evadir la muerte.
Primero me es forzoso buscar información sobre la muerte. Tal ves tú que estas sentado perdiendo 5 minutos de tu vida para leer este breve texto, pienses que es algo muy raro pero no, quizás pienses que es un tema sin importancia pero tampoco o un tema muy alejado de la cotidianidad. Pero si hay que tener presente que esto no debería de ser así ya que somos seres mortales que aunque tengamos la ilusión de ser eternos estamos equivocados y esto nos conduce a una angustia. Te comparto esto porque sin duda, es un tema de gran importancia el cual constantemente nutre nuestro pensar. De esta manera  te comparto lo que he aprendido y ha enriquecido mi conocimiento hasta llevarlo a la práctica con el resto de la gente.
Ya que en las diversas clases los profesores han mencionado que los pensadores antiguos como Sócrates, Calicles y Aristóteles, y los modernos como Kierkegaard y Freud han retomado este tema facilitando un punto de vista que especifica su actitud y  los sucesos que han ocurrido en el transcurso  de su vida afectando sus sentimientos y emociones pero enriqueciendo a sus lectores.
Pero porque a la mayoría de las personas no les gusta retomar este tema y porque la televisión lo marca como un tema doloroso que afecta al resto, y es evidente que no hay claridad en esto ya que mantienen una postura chusca y en la cual los personajes se pelean por una herencia desplazando el tema de la muerte.
Quizás se deba a que  la muerte es un sufrimiento que trae consigo dolor, miedo todo lo contrario a la felicidad, al gozo y al placer; sin embargo no debemos de preocuparnos ya que la vida cumple un ciclo natural que es el nacer, el desarrollarse, el reproducirse y morir.
 Mientras que Sócrates lo retomaba con la separación del alma y el cuerpo de manera física ya que también lo hacia de manera moral donde el alma podía transmigrar a otro  cuerpo a partir de la conducta que había tenido en lo terrenal, quizás aquí es donde los cristianos lo relacionen con el pecado mortal. También podemos abordar a San Agustín el cual tenia presente la separación del cuerpo y el alma (De Civitate Dei, XIII, 6), respecto a la corrupción física que se presentaba en las manifestaciones físicas a partir de satisfacer sus pasiones.
Esto nos lleva a que usted y yo constantemente nos preguntamos sobre la muerte y principalmente sobre la resurrección de los muertos, aunque la primera es el destino más cierto ya que todos moriremos, mientras la segunda es un mito que nos causa la duda. No obstante sabemos que la manera de enfrentar la muerte cambia de acuerdo a las actitud de cada persona, ya que también tenemos presente que el medico no la puede impedir con su medicina pero si puede alargar la vida un poco, lo mejor de todo esto es que podemos tomar una actitud positiva ante ella.
Es muy claro que el hombre teme al dolor físico, al sufrimiento, el perder la dignidad y principalmente el ser olvidados por el simple hecho de haber carecido de sentido y por otro lado, el haber trabajado solo para acumular bienes materiales los cuales satisfacen nuestros gustos y principalmente nuestro cuerpo como el tener el mejor y mas caro celular, la ropa mas bonita y quizás hasta llevar a lado una pareja perfecta, pero ¿de que nos sirve todo esto?
Yo como estudiosa de la filosofía aun no lose, pero lo que me queda claro es que prolongadamente tenemos presente a la muerte en los pequeños detalles a lo largo de nuestra vida, ya que cada día morimos un poco al no alcanzar algunas de nuestras metas, al perder algún familiar, un bien material y hasta el haber perdido la niñez. Esto nos conduce que la muerte forma parte de nuestra vida y el aceptarla produce una prueba de madurez en el ser humano.
Para finalizar me es necesario mencionar que somos seres temporales y pasajeros al igual que nuestro apellido y la ciencia ya que ambas constantemente se están renovando y lo único eterno es nuestro ser interior, es decir, nuestra esencia. En el que verdaderamente nos debe de interesar es ser fieles ante nosotros mismos, el compartir con nuestros seres queridos y quizás hasta aportar algo positivo a nuestro mundo.
Claro lo mas importante es tener presente que la muerte es una realidad y forma parte de nuestra vida.

¿HAY ÉTICA EN LA COMUNICACIÓN?

Por: Susana Lozano

  Para iniciar la ética es uno de los factores importantes que participan en las relaciones humanas. Y por lo tanto, uno de los representantes que se  involucran en los medios de comunicación. Este ámbito actúa con la objetividad de informar a la sociedad. Porque es claro que todo hombre y mujer tiene el derecho humano de conocer lo que sucede en el entorno, así se configura por completo la realidad. Pero acaso ¿esto es verdad?. De tal modo de alcanzar hechos de gran importancia para engrandecer lo que sea hecho en el entorno.
Como sabemos se encuentra presente un código de ética considerada, normas que regulan la condición en el que los periodistas deben actuar de modo adecuado para llegar a la verdad. Considerada importante cuando se realiza una investigación y muchas veces el tener presente algunos  juicios o injurias provoca que informen de manera inadecuada con fines negativos. Es lo que no se debe de hacer porque su obligación es actuar e informar de manera adecuada y profesionalmente.
Sin embargo, esto se práctica cuándo los medios de comunicación se práctica de modo adecuado, pero sin duda, esto es un poco complicado porque como sabemos existe un grupo de capitalistas que les conviene informar lo que mejor les corresponda. Es claro  que trabajan con productos mercantiles que muchas veces engañan con productos mágicos para adelgazar, verse moderna y lo más usual atraer la atención de todos. Provocando que la misma sociedad se olvide de la política y lo que realmente tiene importancia nuestra económica y lo que necesitamos para no ser manipulados con facilidad. Es indiscutible que las empresas se vinculan con un poder político, que se defiende y no se informa de manera adecuada. ¿Porqué cubrir una noticia con otra? Esto es claro cuando vemos cómo los medios de comunicación dan énfasis a noticias que verdaderamente no son relevantes para el país, colocando mayor importancia a los escándalos de la farándula o hechos que trabajan con rating.
Olvidando por completo su humanidad y las intenciones positivas que conducen a hechos relevantes.
¡Esto es Realmente lo que queremos!




jueves, 5 de enero de 2012

Te has preguntado ¿Cómo afectó la angustia a Kierkegaard? por Susana Lozano

 ¿Cómo afectó la angustia a Kierkegaard?

 Es un estado emocional que en numerosas ocasiones conduce  a la ansiedad  presentado  un miedo a lo desconocido. Manifestando cambios emocionales, problemas físicos como sudoración, intranquilidad y falta de aire.
En este momento hemos encontrado una definición concreta, vincula a los sentimientos los cuales traicionan y  son capaces de provocar miedo a lo desconocido. Especialmente presenta malestares psicológicos y cambios biológicos como la sudoración y estremecimientos, considerando un problema que si no es atendido traerá consigo serios problemas a nivel personal, social hasta llegar a perder la pasión; claro ejemplo Kierkegaard reconocido por su gran cantidad de obras que reflejan las problemáticas de su vida.
Este individuo liga el concepto de miedo, una palabra significativa, no es indiferente a la angustia. Ambas refieren a un objeto en particular, la única incompatibilidad es el miedo, le teme a lo desconocido mientras la angustia a lo conocido que pudo haber realizado en el pasado y ahora teme a que se repita en el presente o futuro.
De este modo surgen los niveles de angustia teniendo presente los más simples hasta los más fuertes el cual trae consigo graves enfermedades.  Aunque es muy claro que se encuentran tratamientos contra la angustia, pero para poder tener acceso es necesario acercarse a un medico que trate la problemática con una estrategia terapéutica.
Actualmente los psicólogos se ocupan de la observación para diagnosticar y lograr construir una estrategia que favorezca el problema del paciente, sin duda estos médicos son indispensables para atender dicha enfermedad que trae consigo un serio problema personal pero para lograr obtener resultados es necesario diagnosticar en casa los síntomas ya que invade los aspectos de la vida y esto es porque su vida la hace mas difícil transformando sus actividades cotidianas.
Que sin duda con llevan a otros síntomas como la tristeza,  la pena intensa, sentimientos de culpa, perdida del placer por los gustos de la vida y falta de ganas para hacer tareas cotidianas y la falta de motivación en el empleo, descenso en las actividades intelectuales, la vida familiar y en las relaciones sociales.
Así que constantemente es necesario vivir la vida con una actitud sana que nutra nuestro saber pero sin lastimar  a los demás, al igual hay que evitar vivir con angustia ante lo que pueda ocurrir.
Siempre hay que pensar lo que estemos dispuestos hacer para evitar problemáticas emocionales y físicos.

SÍSIFO por Susana Lozano

Descripción del Mito de Sísifo.
 

 El mito de Sísifo fue elaborado por Homero en la época clásica y en la actualidad se encuentra plasmado en el ensayo de Albert Camus publicado originariamente en el Mito de Sísifo en el año 1942.
Al escucharlo por primera ves me lo imagine y lo relacione con la mitología griega, mientras Camus lo coloco en una cuestión que corresponde al valor de la vida situándolo en una metáfora de un esfuerzo inútil.
El mito de Sísifo es fuerte e interesante se basa en el esfuerzo de un hombre, el cuál nunca será recompensado por el hecho de haber despreciado lo que tuvo y al desplazamiento de un amor verdadero y puro. Lo menor es ver a Sísifo como un hombre dichoso el cual se siente feliz por los logros que realizo en la tierra apoyando a la sociedad con el problema del agua considerada vital para todos. Sísifo esta consiente de la actividad que realizo y al castigo que alcanzo, pero sobre todo logro ser feliz en la vida terrenal y actuó por ambición. Aquí es donde debemos darnos cuenta que no debemos ambicionar más de lo que no podemos tener para no afectar al resto y no ser afectado uno mismo.
El mito de Sísifo también muestra el valor de la vida y la muerte del individuo. Por incluir la metáfora de  una voluntad inútil, lo cual se puede ejemplificar con el actuar del hombre ya que consume su vida por medio del trabajo, diversiones y otras tantas a tal grado de convertirse en un ser deshumanizado.
Cabe mencionar que este mito nos recuerda que somos seres insignificantes que por lograr nuestros deseos somos capaces de cometer errores, los cuales alteran nuestra vida futura porque solo nos interesamos por el presente, sin duda esto es lo que sucede con Sísifo.
Al investigar me di cuenta que Sísifo es centralmente de la mitología griega, parecido a Prometeo, quien hizo enfadar a los dioses por su sorprendente astucia. Como castigo, fue condenado a perder la vista y empujar eternamente una roca de la cima de la montaña, solo para que volviese a caer rodando hasta el valle y así continuamente (Odisea, xi.593).
En la mitología griega Sísifo fue fundador y rey de Corinto. Era hijo de Eolo y Enarete y esposo de Merope los cuales procrearon a su hijo Glauco. Considerado un gran promotor del deporte y principalmente del comercio el cual también fue un tacaño y mentiroso.
Albert Camus relata que Sísifo es un rey de Corinto capaz de hacer cualquier cosa para alcanzar sus propósitos. Un día le avisa Aesopus a Sísifo que su hija esta desaparecida o quizá fue hasta secuestrada. Sísifo le prometió que la buscaría pero a cambio le pidió el intercambio de agua para su ciudad. Para después continuar con su vida personal el cual fue enviado por Zeus al infierno por no obedecer las indicaciones y su castigo para siempre fue empujar la roca hasta la cima de una montaña la cual debería de ser rodada para iniciar de nuevo con la misma historia.
Pero Sísifo aún no había acabado con todos sus recursos: antes de morir le dijo a su esposa que cuando él se marchase no ofreciera el sacrificio habitual a los muertos, sino que lo exhibiera en la plaza para que lo admiraran los habitantes así que esto hizo su esposa, quizá para mostrar el amor que le tenia y si no lo hubiese hecho. Sísifo pensaría que no lo había querido como se debía. Pero al observar lo que pasaba Sísifo se quejo en el infierno de que su esposa no estaba cumpliendo con sus deberes, y convenció a Hades que le permitiera volver al mundo del hombre sobre la tierra y así castigarla. Pero cuando estuvo de nuevo en Corinto, al disfrutar todo lo que tenia y al deleitarse con la diversión, rehusó volver al inframundo, hasta que allí fue obligado a volver por Hermes.
Pero realmente ¿cual es el motivo de este castigo?
El motivo de este castigo no es indicado por Homero, y resulta oscuro. Algunos sugieren que es un condena sarcástica de parte de Minos, por el simple hecho de que Sísifo no quería morir y esté nunca morirá pero a cambio de un alto precio no descansar en paz.
 Si es eterno ¿Cuándo descansara?
Parece ser que nunca ya que algunos hombres, tienen revelado propósitos que los dioses imponen para los mortales injustos. Este castigo se debió a su hábito de atacar y asesinar viajeros que pasaban por Corinto para quitarles sus pertenencias. Asimismo se dice que aun después de viejo y ciego seguiría con su castigo por haber realizado tantos actos inhumanos. Este asunto fue un tópico frecuente en los escritores antiguos, y fue representado por el pintor Polignoto en sus frescos de Lesche en Delfos (Pausanias x. 31).


A este mito se le puede otorgar un quehacer filosófico para trabajarlo y utilizarlo con chicos de nivel medio superior tal como sucede con el Mundo de Sofía, ya que ambos nos muestran lo que tenemos, valorar la historia y nuestra vida. Ambos textos han existido durante gran cantidad de años mostrando  diversos aprendizajes significativos que  verdaderamente no debemos olvidar. Por mostrar una filosofía existencial con un aprendizaje humanista. Favoreciendo la inteligencia del individuo y al mismo tiempo colocarle gran cantidad de moralejas sobre la mentira, la fantasía y al petición de cosas absurdas.
El éxito es fácil de obtener. Lo difícil es merecerlo.
Albert Camus


El hombre moderno posee fe, esperanza y sobre todo una constante búsqueda de progreso. Así que no hay que olvidar el mito de Sísifo por sus cuestiones religiosas, morales, éticas, educativas y hasta un aprendizaje para volver a la vida.


La vida del hombre mortal es nacer, reproducirse y morir, pasando por su mente gran cantidad de preguntas en el que no siempre se llega a las respuestas más favorables pero podemos otorgar gran sentido filosófico, moral, ético y religioso. Pero de nuevo surge nuestra pregunta ¿Cuál es nuestro propósito en la vida? Acaso ¿Lo sabes tu?. Cabe mencionar que esta pregunta desde la antigüedad a provocado un movimiento que nos conducen a miles de respuestas y sin duda Camus nos demuestra que nosotros como seres mortales nacemos para morir.
Entonces ¿podemos incluir algunos puntos de Heidegger?
Por supuesto ya que Heidegger menciona que todo hombre nace y es para la muerte, donde sus deseos, aspiraciones y sus planes a futuro, solo son acciones que solo tienen presente que lo único seguro que tenemos es la muerte considerada la única verdad.
Tú ¿que haces mientras vives? Realmente te has puesto a ¿valorar tu vida o la has desaprovechado? Piénsalo…
Tú verdaderamente has amado, trabajado y has aprovechado tu ser aquí en la tierra. Observas y analizas realmente los sucesos que ocurren desde huracanes, sismos, animales en extinción y otras tantas cosas que si nos refiriéramos no terminaríamos.
Recuerda que tú formas parte de los individuos y del planeta tierra que crean sus propios símbolos a lo que conocemos lo clasificamos por seres, conocimientos y materiales mientras a lo que dominamos y conocemos no le tememos.
Si existe la manera de ver mejor la vida. Veo a Sísifo reflexivo de su tarea amarga y sin sentido, pero veo igual que él sabe que la roca es su mundo y no necesita algo más para poder ser feliz. Así que la felicidad radica en el conocer y en no ambicionar nada más de lo que se puede tener, hay que aceptar nuestra ocupación, nuestra vida, nuestra roca y apreciarla por el solo placer de tenerla y de que es nuestra. Por que Sísifo experimenta la libertad durante un breve instante, cuando ha terminado de empujar la roca de la montaña y aún cuando tiene que comenzar de nuevo desde el inicio.
Para concluir el comparativo de Sísifo con un filósofo, ambos se encuentran en un camino largo que se hallarán con ideas nuevas las cuales muchas veces no pueden ser compartidas con el resto por el simple hecho de ser reflexionadas de diferente modo.
Podemos suponer que todo hombre quizá por su edad alcance mayor conocimiento respecto a los logros alcanzados con el paso del tiempo ya que su grandeza del alma aumenta constantemente de esta manera juzga que todo lo que ha hecho bien. Con la insatisfacción y afición de los dolores inútiles pero su destino le pertenece la roca es su cosa.

Bibliografía


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