miércoles, 24 de abril de 2013

LA FILOSOFÍA Y SU CONTEXTO SUDCALIFORNIANO

MANUEL MÁRQUEZ DE LEÓN Y EL CORAJE DE LA VERDAD





IV COLOQUIO DE FILOSOFÍA/UABCS/ LA FILOSOFÍA Y SU CONTEXTO SUDCALIFORNIANO

Por Luis Domínguez Bareño


Para mi hija Eurídice Calantha, en sus cinco añitos.

    En Septiembre de 1881 el General Manuel Márquez de León se encuentra redactando pensamientos filosóficos en San Francisco, California.[1] Todavía, un año antes, hizo el último intento de regresar al país a proseguir la lucha armada contra el gobierno de Porfirio Díaz, pero fue rechazado en ocasión definitiva, por las tropas federales en los límites de Baja California y Sonora.[2] Atrás quedaban las aventuras militares y políticas que se entrecruzaron en su vida: diputado y militar, general y gobernador, siempre intercambió la pluma y el fúsil dependiendo la situación que lo ameritara. Márquez de León dejaba atrás una vida de praxis bélica: defiende Mazatlán del desembarco norteamericano en 1847, organiza movimientos armados contra los filibusteros que ocuparon La Paz en 1853, es llamado a contener la reacción conservadora en el noroeste contra la Constitución de 1857, combatió a las fuerzas antiliberales en La Paz en 1860, luchó en Nayarit, Durango, Michoacán y Querétaro contra la Intervención francesa, se adhiere al Plan de Tuxtepec contra la reelección de Juárez y, finalmente, se levanta en armas contra la “calamidad del gobierno de Porfirio Díaz”.[3]

  En sus últimos años, los de escritura, el General se encontraba en los Estados Unidos en calidad de exiliado, enemigo jurado ya de Porfirio Díaz, su compadre del cual se sintió traicionado, con quien compartió campaña 10 años en el bando liberal. Se levanta en armas con el Plan de El Triunfo en  noviembre de 1879: logra apoderarse de La Paz durante algunas semanas, además también derrotó a las fuerzas porfiristas en Todos Santos y El Triunfo. La acusación contra Díaz era contundente:

La corrupción y la mezquindad de sentimientos van poco a poco extinguiendo en la República el fuego santo del patriotismo y el amor a la libertad. Los abusos del poder han intimidado a las almas débiles y comprados con los tesoros públicos esos avaros miserables que sólo piensan en su interés privado, ha venido entre nosotros a dominar la fuerza bruta a la razón y a la verdad. Tanta bajeza nos sumirá en la deshonra y en la ruina, si por medio de un esfuerzo supremo no reivindicamos nuestra dignidad manciillada…entonemos con voz firme el grito de libertad, rectitud de conciencia y reforma general en la marcha de los negocios públicos y pasemos el Golfo para llevar hasta la capital de la República la moralidad y el desprendimiento. [4]

  Las proclamas como esta perspectivizan las influencias ideológicas que pesan sobre la retórica de Márquez: el pasado y presente -y permanente- político profundamente nacionalista, liberal e ilustrado; apegado a la entronización de la razón y la verdad como dos cuestiones fundamentales a mantener para bien de la República. Aquí calla el reacio soldado y habla el personaje que no sólo a la razón aspira, sino creyente de los designios de Dios,  le mencionaba sin rubor a Benito Juárez “tengo una fe muy viva en la Divina Providencia…y a usted está encomendada la sublime misión de encaminarnos por el sendero de la moralidad.”[5]

 La vertiente escritural de nuestro personaje sudcaliforniano en cuestión, ha sido soslayada por completo en la historia literaria y científica de nuestra entidad. A fin de cuentas sólo los historiadores siguen la huella pues, sorprendidos por las acciones militares y políticas y sus consecuencias, han estudiado la cronología histórica de su vida y su tiempo. Tratando de poner en salvaguarda la imagen de un héroe ejemplar de nuestra patria[6] se sacrifica el pensamiento y la palabra misma del General a su obra práctica, esto incluso a llevado al punto de escribir historias literarias sobre la vida misma de Márquez basándose exclusivamente en sus hazañas, pasando por alto lo que nos cuenta por sus mismas obras escritas.[7] Muchas de las loas textuales que referimos, surgen al calor del empuje que se dio, el año de 1984, para lograr que los restos de Márquez fueran trasladados de la Ciudad de México a Sudcalifornia; asunto que fue complementado el dìa 5 de marzo de 1985 cuando los restos del héroe llegaron a su última y merecida morada, es decir, a la Rotonda de los Sudcalifornianos Ilustres ubicada en la explanada del Teatro de la Ciudad de La Paz: “después de 95 años de ausencia, el héroe regresa a Baja California Sur…Su reacia figura, su coraje y acrisolado patriotismo permanecerán por siempre en las páginas del México independiente. Su vida y su obra, por ejemplares serán guía, ruta y destino para el pueblo sudcaliforniano.” [8]

  Hay muchas conjeturas que se pueden enmarcar en este desfase –o déficit de atención- que pesa sobre la obra escrita de Márquez en sí y la sobrecarga interpretativa de su accionar político y militar; de alguna  manera puede ser entendido desde el punto de vista de convenencierismo político, el que chorrea del estado moderno y su búsqueda incesante de legitimación[9], y que han explotado con insistencia la figura del “gran patriota”, incluso cumpliendo el pronóstico del tiempo le ”han hecho justicia” a las confidencias del escritor Márquez que, con su pluma señalaba:


En mis ratos de soledad, en esas horas de amargura que para el desterrado, luchando con el destino adverso, acuden a mi mente algunos pensamientos, hijos acaso de un cerebro calenturiento, donde no es posible la tranquilidad; y tales como ellos se presentan los consigno al papel, único amigo en quien hoy deposito mi confianza para que los lleve al seno de mi adorada patria, donde espero que algún día se hará justicia a mis sentimientos.[10]

 Márquez le apuesta al futuro de su lucha en otro plano, al entendimiento e indulgencia de la patria para con su causa ¿Por qué? Por la situación histórica que le correspondió vivir, por esa esperanza puesta en el futuro, de salvación y de progreso; pero también del espíritu inquietante y vacilante de una nación amenazada, sujeta al filo del capricho del poderoso vecino, que no le permitía ni la certeza de seguridad en sus propias fronteras.[11] Márquez aparece aferrado al pronóstico siempre, sus llamamientos tempranos, desoídos, para salvaguardar la frontera norte, son muestra del pronóstico racional del futuro y que siempre combinó con cierta esperanza religiosa:

con frecuencia ve acertadamente el futuro, pero se parece también al visionario, pues no puede más que esperar el futuro. Desea acelerar este futuro y que sea acelerado por él…Pues, para qué le sirve si lo que reconoce como lo mejor, no va llegar a ser lo mejor en toda su vida.[12]

  El deseo de acelerar el paso, con la fe ciega en el pronóstico de Márquez, hace implosión en la Revolución de El Triunfo de 1879. Los historiadores no se explican del todo el por qué de una Revolución en la Baja California, quizá Márquez buscaba simplemente cumplimentar esta vez la anticipación contrafáctica que siempre enarboló y que nunca pudo dirigir a su antojo; bajo la sombra de los liberales, de Juárez, de Díaz, de Mendez, Márquez nunca pudo dar rienda suelta, en pleno, a una reacción por sus temores metafísicos que auguraban una pérdida por la frustración de sus expectativas políticas: el control de la ley, la moral, el bienestar público, la cultura, la educación, la ciencia no eran poca cosa. Lo cierto es que la revuelta bajacaliforniana, contra lo que se auguraba como una larga y férrea dictadura[13], probó a Márquez que el tiempo histórico se compone de experiencia y no sólo de expectativa; que por más que se deseé salir del presente, acelerándolo, no podremos privarlo de su capacidad de reacción, la realidad se impone al deseo, aunque vaya armado de cálculo político, praxis belicosa y salvación religiosa. Márquez vivió propiamente lo que una Revolución comenzaba a significar: ya no el curso natural cíclico de la historia, sino la adquisición desde entonces de una dirección sin retorno,[14]como fue una dirección sin retorno la huida hacia el norte, librando a lomo de caballo, cientos de kilómetros de desierto bajacaliforniano; los encuentros esporádicos con las tropas porfiristas y la salvación, paradójica, al cruzar hacia el país del norte por la línea divisoria, que nunca debió ser tal si el pronóstico preciso del tiempo histórico hubiese sido leído, en sus sabias líneas, por los compatriotas.



 
  Pero la derrota de las armas no implica el derrumbe de las ideas, al contrario, es la continuación de la batalla por otros medios, como se autojustifica Márquez en el discurso preeliminar de sus pensamientos filosóficos:

Persuadido de que el origen de los males que pesan sobre mi país es la corrupción, ese veneno que mata la dignidad y envilece a las naciones, me he propuesto combatirlo con la pluma, ya que contra un enemigo tan temible por su ruindad, poco sirve la espada.[15]

  La obra filosófica en cuestión es una exaltación de la patria como estado moderno y de la religión cristiana como fe verdadera. La cuestión de verdad en Márquez tiene un peso determinado cuando se le agrega politicidad, más que eso política, religión y verdad penden de una alta tensión que, a menudo se rompe, teniendo consecuencias irreparables. En eso el autor fue un adelantado, sale del posicionamiento estrictamente individual, concebible en su época, y se vuelve un liberal crítico con la comodidad del tratamiento economicista de la política, esa es su defensa moral de la cosa pública. No hay ambigüedad, ni en el liberalismo polìtico y ni en la ardua fe marquista en la providencia, siempre será una razón secular (equilibrista del pensamiento) la que guía sus pasos, como explica en su obra:

Liberal por principios y enemigo de toda intolerancia, abracé la causa de la reforma y expuse por ella mi vida muchas veces, porque a mi ver el partido conservador nos quería imponer por la fuerza lo que solo debemos admitir por la razón, supuesto que el mismo Dios respeta nuestra Independencia dejándonos el libre albedrío. Siempre he opinado que la usurpación y la tiranía se tienen que combatir por la fuerza, pero que sobre la conciencia sólo es lícito emplear la doctrina, por manera que me considero con derecho a que se me tenga por imparcial y se crea que no hago más que manifestar libremente mis principios filosóficos, que por fortuna no pugnan con la religión cristiana.[16]

 Hemos visto al hombre de fe, separar en el pensamiento su creencia y su razón; preponderante a esta última lo llamamos filósofo pues en su “punto de vista secular, la razón es la que determina por derecho propio lo que cuenta como un argumento válido o inválido en cada caso”.[17]



   El recorrido de Márquez de León no ha concluido, el recuento historiográfico de su vida y obra sólo se ha visto desfilar su lado activo, en cuanto a práctica. Para una apreciación global de lo que representa en la historia filosófica de sudcaliforniana, queda pendiente el análisis intensificado de esa obra única y fundacional, por muchos años, en las letras y pensamiento de nuestra península: En mis ratos de soledad.

   La desesperación conceptual de la obra contrasta con la búsqueda incesante de la felicidad de la patria, aunque la luz de la verdad no se opaca ante la insistencia en subrayar lo simbólico de lo religioso; Márquez apunta que la acción debe ser guiada por el eje rector de la idealización ética discursiva, como reducto infranqueable de la trascendentalidad de un pueblo. Afirma, el caudillo del pensamiento, su autoridad moral en el coraje de la verdad, que refleja la inteligencia de lo constituido, como intensificación de la vida a través del texto filosófico. Cabe terminar recordando la necesidad de no sólo una historia, sino también una filosofía (¿por qué no una filosofía de la historia sudcaliforniana?) que nos eduque orgullosos de ella, en toda su plenitud.



La Paz, Baja California Sur, 23 de Abril de 2013.



[1] Márquez de León Manuel, En mis ratos de soledad. Pensamientos filosóficos, Editorial Aristos, México, 1977.p. 8.
[2] Buelna Eustaquio, Apuntes para la historia de Sinaloa, Secretaría de Educación Pública, México, 1924. P. 6.
[3]Coronado Eligio Moisés y Trasviña Taylor Armando, Márquez y Ortega: dos revolucionarios, Instituto Sudcaliforniano de Cultura, La Paz, 1996.
[4] Manifiesto del General Manuel Márquez de León a los habitantes de Baja California, Archivo Histórico Pablo L. Martínez, Ramo de Guerra, vol.155.
[5] Carta de Márquez de León a Benito Juárez, fechada el 6 de Septiembre de 1866 en Villa Unión, Sinaloa.
[6] Todavía en 2008 el Profr. Leonardo Reyes Silva, nos señala en su libro sobre Márquez que aquel jamás prestó servicio alguno al régimen imperial de Maximiliano de Habsburgo, tal y como lo habría injuriado Porfirio Díaz por las fechas en que rompieron amistad y, probable motivación de Márquez, para orquestar la Revolución de El Triunfo de 1879. Véase Reyes Silva Leonardo, Tres hombres ilustres de Sudcalifornia, XIII Ayuntamiento de La Paz, 2008, La Paz, pp. 66 y 67.
[7] Documentos inspiradores, y valiosos sin duda, se volcaron a narrar las peripecias de nuestro màximo hèroe sudcaliforniano. Cabe citar los trabajos “En busca de Manuel Márquez de León” del profr. Jorge Amao Manríquez ó el “Manuel Márquez de León, un californiano ilustre” que escribiera el profr. Jesùs Inès Agúndez Martínez.
[8] Reyes Silva Leonardo, Op Cit., p. 67.
[9] Koselleck Reinhart, Futuro pasado. Para una semántica de los tiempos históricos, Paidós, Barcelona, 1993, p. 29.
[10] Márquez de León Manuel, Op. Cit., p.8.
[11] “los vecinos de un estado son sus enemigos naturales, y precaverse de ellos no importa una provocación” Extracto del Proyecto de Estatuto Orgánico para la Baja California que envía Márquez de León, en 1878, al entonces Ministro de Gobernación Trinidad Garcìa.  Río Ignacio del, “Inquietud de Márquez de León, 1878”, en Miguel Mathes, comp., Baja California. Textos de su historia, Instituto Mora/SEP/Gob. Del estado de Baja California Sur, t II, 1988, pp. 22-23.
[12] Koselleck Reinhart, Op. Cit., p. 37.
[13] Reyes Silva Leonardo, Op. Cit., p.66.
[14] Koselleck, Idem.

[15] Márquez de León, Op.Cit., p.6.
[16] Márquez de León, Ibid., p. 37
[17] Habermas Jürgen, El resurgimiento de la religión, ¿un reto para la autocomprensión de la modernidad?, Revista Dianoia, Volumen LIII, número 60 (mayo 2008), p. 14.



FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA



-Archivo Histórico Pablo L. Martínez (AHPLM), Ramo de Guerra (IX), vol.155.

-AMAO Manríquez Jorge, En busca de Manuel Márquez de León, La Paz, Gobierno de Baja California Sur, 1985.

-BUELNA Eustaquio, Apuntes para la historia de Sinaloa, SEP, México, 1924.

-CORONADO Eligio Moisés y TRASVIÑA Taylor Armando, Márquez y Ortega: dos revolucionarios, Gobierno del Estado de Baja California Sur, 1996.

-KOSELLECK Reinhart, Futuro pasado. Para una semántica de los tiempos históricos, Paidós, Barcelona, 1993

-HABERMAS Jürgen, El resurgimiento de la religión, ¿un reto para la autocomprensión de la modernidad?, Revista Dianoia, Volumen LIII, número 60 (mayo 2008).

-MÁRQUEZ de León Manuel, En mis ratos de soledad. Pensamientos filosóficos, Editorial Aristos, México, 1977.

- _______, Don Benito Juárez a la luz de la verdad, 2a. de S Lorenzo, México, 1885.

-MARTÍNEZ L. Pablo, Historia de Baja California, Mexicali, Universidad Autónoma de Baja California, 2005

-REYES Silva Leonardo, Tres hombres ilustres de Sudcalifornia, México, Municipio de La Paz, 2009.

-RÍO Ignacio del, "Inquietud de Márquez de León, 1878", en Miguel Mathes, comp., Baja California. Textos de su historia, México, Instituto Mora/SEP/Gobierno del Estado de Baja California Sur, t.II, 1988.
 

domingo, 8 de abril de 2012

Ciorán y el gusano del tiempo

  Hablar de Ciorán es referirse a un escritor y no sé qué mas decir; y esta imposibilidad del hablar sobre Ciorán me viene a cuenta por la falta absoluta de clasificidad de su obra y su persona: no se puede decir abiertamente que sea un filósofo, como no se puede decir a ciencia cierta que sea un nihilista, ni un pesimista, ni un absurdista, más bien prefería subsumir su pensamiento a la nada, certero sería tildarlo como un autor nadista. Una ficha técnica rápida de Ciorán podría ser descrita así:

tema favorito: el lamento de la vida.
deporte favorito la blasfemia.
su pasión vital: el desprecio permanente al accidente de la vida.





Con tan motivacional carta de presentación cabe aclarar un aspecto, en específico de algo que podría parecer un error: si bien nihilismo se refiere a la nada, yo preferiría señalar a Ciorán como "nadista" para no confundirlo con el nihilismo, que en filosofía es cuasi contraseña del pensamiento nietzscheano y de su desarrollo existencialista posterior en Heidegger, Vattimo y otros autores, inmiscuidos en los extensos tratamientos subyacentes que se han hecho del asunto nihilismo. Y es precisamente la cuestión de la nada -junto al tiempo- la que me parece de las temáticas mas llamativas en su pensamiento.

Ciorán escapa de dios y sus destinos, no piensa andar jamás en el camino del árbol de la vida (Génesis, 3, 24), ese es el camino por el que tantas veces ha mendigado. Es mejor crear un paraiso en la Tierra, con enrredaderas paradisiacas, con un mundo propio sin condenas, donde las cosas son temporales pero son propias: "Que él se quede toda una eternidad donde no haya nadie; nosotros seguiremos pecando, mordiendo las manzanas que se pudren bajo el Sol".1

El 8 de abril de  nacía Emil Mihai Ciorán

jueves, 26 de enero de 2012

EL ATORMENTADO MUNDO DE SÖREN KIERKERGAARD

  Por: Susana Lozano Flores.



La perspectiva filosófica de Marx y Kierkegaard, en el que ambos utilizan la angustia por el simple hecho de ser el tema principal al hombre.
Sabemos que el hombre siempre se ha concebido como un problema para si mismo, en su ser y en la comprensión que desea lograr para sí mismo. En el que participan sentimientos, emociones y pasiones, muchas veces hasta  propósitos para el resto de la sociedad. En el que consideramos la mitológica, la teología y hasta el grado de vivir una filosofía existencial. Pero es claro, que Marx no escribe teología mientras Sören aborda la teología, la relación es que ambos plantean la respuesta de la existencia a partir de su propio periodo.
Ambos manejan el periodo clásico griego de Sócrates y Aristóteles. Sören Kierkegaard es importante puesto que nos conduce a los pensamientos de Santo Tomas, Nietzsche y hasta René Descartes.
Esto nos demuestra que el hombre si es un problema. Es lo que nos plantea Kierkegaard al presentarnos los problemas de su periodo, los cuales aun se encuentra en nuestra actualidad. ¿Qué es la angustia? y ¿Qué es la desesperación? hasta trasladarlo a una crisis muy profunda que se encuentra en la psicología y la filosofía. Ahí es donde se puede señalar la influencia de la opinión de Marx respecto a la enajenación del trabajo, de acuerdos a los actos que estaban ocurriendo con el hombre. Al igual que el hombre es un ser creado por Dios y para Dios y Marx nos traslada al homo fader, es decir, al hombre fabricador, práctico y técnico. Por este motivo se les puede otorgar un reconocimiento placentero, ya que ambos tienen presente la gran crisis del hombre mismo.
Es necesario mencionar que ambos se interesan por el mundo del ser, porque a partir de su vida hicieron el estudio de los cuerpos vivientes, los cuales se encuentran dotados de movimiento y especialmente el hombre. En nuestra cotidianidad se encuentra un trato con el otro, en el que cada una de las personas tiene una ocupación distinta. Se presenta un trato con las cosas de la vida, los cuales se relacionan con sentimientos, emociones, pasiones, religiones y otras tantas necesidades del hombre, conocidas a partir del estado de ánimo, y de  circunstancias que afectan nuestro ser en el mundo.
Pero el que me interesa abordar es a Kierkegaard, si bien sabemos que el hombre es el único capaz de elegir lo que mejor le conviene y hasta de alzar la voz en los diferentes escenarios y en las diversas tradiciones amorosas, laborales y hasta familiares. Demostrando nuevas posibilidades filosóficas, religiosas y hasta literarias, hasta el grado de tener la distinción entre filosofía y religión.
Kierkegaard nos muestra la forma de entender el mundo, en el que la existencia se halla en la sensibilidad. Esto quiere decir, que nuestro estado de ánimo accede a conocer todo lo que ocurre aquí en lo terrenal.
Sin duda, Kierkegaard tiene presenté su condición y se ubica en una reflexión continua respecto a su propio estado de animo ante la vida[1].
Realmente sus etapas de ánimo no fueron momentáneas perturbaron su existencia, y es claro, al exteriorizar su estado de ánimo en cada una de sus obras de este modo facilita su ambiente en lo terreno. Además se encontró con el mismo, y su daimon interior que revelaba: ¿que hacer?, ¿como actuar? y a ¿donde ir?.
Sus sentimientos se encuentran presentes en el estado de ánimo y nos describe como le fue en su vida y al mismo tiempo como se encontró a si mismo en este mundo, el cual afecto su relación ante mundo exterior[2].
Por tal motivo podemos mencionar que el hombre esta compuesto de alma y cuerpo. Platón expresaba que formaba un solo cuerpo ya que ambos son inseparables se comprende así mismo, entonces este cuerpo se encuentra vinculado con el mundo.
Al estar al tanto de Kierkegaard provoco que entendiera su situación, se halló ante los acontecimientos que presento, y de este modo comprueba su existir. Teniendo presente sus situaciones en las que realiza la tarea de vivir continuamente con responsabilidad, al estar pasivamente con el resto de la sociedad que estimulo a perpetrar su propio ser.
En este sentir de diversas situaciones, que se mostraron estados afectivos, no todos fueron positivos ya que también presento conflictos personales, como factores para la realización concreta de su historia, donde sus estados de ánimo no alcanzan a ser transformados. Ya que todos traen consigo una serie de hechos en el que efectivamente no sigue una ley universal sino que crea la propia a partir de sus manifestaciones.
Al igual que la historia de cada individuó[3] el que se encuentra su propia vida en el que manifiesta una idea, ejerciendo con conciencia y una sombra de las vivencias[4] en el que participan los sentidos y al mismo tiempo los tres estadios en el camino de la vida.
Sin duda, se hace presente la angustia y la desesperación de Kierkegaard lo afecto hasta el grado de desplazar la objetividad originaria de lo que debía de realizar en su vida. Dejo que le afectaron los sucesos ocurridos en el pasado, de esta manera desplazo el modo de ser en el mundo, y el mismo se privo del mundo cubriéndose de angustia creando un ser afectado.


En el momento Kierkegaard realizo diversas obras como O lo uno o lo otro, El concepto de la angustia y Temor y temblor, por mencionar algunas y en las que precisó su existencia humana, y la persistencia que tuvo en sus desesperaciones. Por que nos remitió a los orígenes de su vida, nos indico la sumisión de un amor rechazado por voluntad propia, por una experiencia ajena que procedía de sus padres, el cual provoco que existiera y que su experiencia empírica estuviera vinculada al hecho de existir de sus padres[5] de esta manera interrumpió lo que podía alcanzar.
Sabemos que el padre fue el principal mediador en la vida de Kierkegaard, el cual influyo en el proceso de su vida, en el que su existencia se siente predispuesta, asegurada y acogida, de esta manera su presencia se sintió amenazada. El formar parte del mundo favoreció su existencia, el cual marco su experiencia angustiosa, presento una vida de lucha con el mismo en el que exteriorizaba una relación de armonía de acuerdo a cualquier circunstancia.
Sin duda, el hombre se mueve constantemente donde los objetivos son sus propias intereses que son establecidos en historias, de esta manera que el va construyendo su mundo.
Kierkegaard crea su propia existencia la cual forma y resuelve la decadencia de una orientación que crea angustia existencial básica. El problema de este pensador es la angustia, la desesperación y el deseo que suscito en él, que esta angustia se manifiesta hacia el pasado como al acontecer. Esto es respecto al pasado, porque se abandonan las satisfacciones y seguridades, el que terminara a partir de su muerte riesgo de todo mortal.
Donde la angustia se presenta como el deseo anunciando del acontecimiento de la separación de las condiciones de una temporalidad abierta, propia de la existencia.
Ya que nuestro cuerpo forma parte del mundo favoreciendo la comunicación con los otros[6].  El cuerpo es ante todo importante ya que refleja lo que es, pero no quiere decir que por su cuerpo Kierkegaard haya estado dañado y con deformaciones físicas quiera decir, que era incorrecta su ideología. Al contrario era un hombre saturado de sentimientos y pasiones, formando parte de las intensiones que hizo suyas. Su cuerpo fue una resonancia de nuestro ser en el mundo sobre el resto y más cuando expreso pasiones poniendo en juego el cuerpo del otro que por medio de estos actúa el otro, con soporte de un lenguaje que se vincula con otro.
De esta manera fue más sencillo hablar de la angustia de Kierkegaard abordando un mecanismo que aparece a partir de las impresiones  y de las sensaciones, en el que se debe de tener principalmente los estados psíquicos y esto se manifiesta a partir de la exteriorización. Pero es preciso asumir un equilibrio con la angustia y la desesperación para tener un equivalente corporal.
Considerando a la angustia[7] como parte de la experiencia, una falla del sujeto, un afecto incontrolado y en el que verdaderamente desaparece la libertad. Sören Kierkegaard perdió el poder sobre su cuerpo, al sufrir la angustia. Porque el hombre es arrojado en brazos de la muerte como lo menciono Heidegger: la existencia humana como ser para la muerte es esencialmente la angustia.

Bibliografía



Binetti, M. J. (2009). Kierkegaard frente a la teología especulativa. Revista de Filosofía (Universidad Iberoamericana) , 33-48.
Colomer, E. (19990). KIERKEGAARD. En E. Colomer, EL PENSAMIENTO ALEMÁN DE KANT A HEIDEGGER (págs. 27-90). Barcelona: Editorial Herder.
Martínez, L. G. (2003). Kierkegaaqrd - Derrida: El silencio como contrapunto de la filosofía. Revista Filosofía , 101-118.
Obras y papeles de SOREN KIERKEGAARD (Vol. VI). Madrid: Ediciones Guadarrama.


[1] Esto fue lo que impidió que tuviera la posibilidad de crear una familia con Regina Olsen, por el simple hecho de tener presente su yo, respecto a lo que había conocido en su juventud de su padre, el que reflejo en su presente de su vida futura.
[2] En aquel momento el mundo es el sentido de las experiencias y las costumbres del otro que intervienen en un individuo.
[3] En el que el sujeto esta en relación con el mundo, no es solamente un ser pensante, reflexivo sino que también es un ser que practica en el mundo, en el que se encuentra el mundo de la percepción de acuerdo al presente.
[4] Al mencionar este concepto nos referimos el aprender a conocer y vivir de acuerdo a su estado originario, en el que se puede implicar el conocimiento y los sentimientos, en el que participan los esquemas de implicación. En el que participaron hábitos que actuaron en su experiencia, con el que aprendió a apercibir las cosas que sucedieron en el transcurso de su vida.
[5] Es influido por la relación de los demás vivientes, ya que esto se instalo en la realidad, lo cual se apodero de Kierkegaard. Sabemos que la existencia humana no repite los factores de los demás, ya que cada uno de nosotros crea los propios.
[6] Tomando como punto de partida los sentimientos sensoriales, visuales, psíquicos y espirituales.
[7] Es concepto de la angustia…

SEMANA SANTA EN SAN SIMÓN TLATLAHUQUITEPEC, TLAXCALA 2011.

  Por: Susana Lozano Flores

El pasado 20 al 22 de Abril de 2011. Se celebraron en diferentes puntos del país la Semana Santa, como México, Veracruz, La Paz y desde luego Tlaxcala que es al que yo partí. Fui a dar una vuelta a San Simón, Tlatlahuquitepec (Municipio de Xaltocan, Apizaco, Tlaxcala) en este lugar visite a mis abuelos. Recordemos que Tlaxcala se encuentra a menos de 2 horas del DF y a menos de 50 minutos de la ciudad de Puebla.
El 22 de Abril es un día especial en el que se realiza un recorrido por todo el pueblo de San Simón. Ese día había quedado de verme con unas primas en el centro del pueblo, como a las 8:00 de la mañana para partir hacia la procesión. Esto fue a provechado para dar un vistazo por el pueblo donde se ya se presentaba bastante ambiente de personas y el cantar de las gallos. Pero esto es señal de que los pobladores se encuentran engalanando sus calles con tapetes multicolores de aserrín acompañados especialmente por colores típicos de temporada morado y blanco.


Para iniciar comencé la caminata con personas que poseen gustos diferentes pero con una misma pasión la fe religiosa. Tengamos presente que esta actividad se realiza con toda tranquilidad y acompañado de distintas personas, ya en otro post les contaré más a detalle acerca de las actividades y atractivos que tiene este lugar. Después de ver los cuadros religiosos, tomar un buen pulque y caminar por la laguna ahí en ese lugar se reúnen niños, jóvenes y adultos a pescar acosiles o las conocidas carpas.
Cerca de las 11:00 de la mañana se llego a la capilla de la loma, ahí es el primer lugar de encuentro, pero antes aproveche para fotografiar las cientos de personas que asistieron, y la gran cantidad de paraguas, por que verdaderamente el calor fue intenso, pero la cordialidad de los habitantes al ofrecerte bebidas y algunas frutas cítricas es evidente.
Como para a las 12:30 llegamos al segunda caída este se encuentra ubicado en un cerro adonde podemos encontrar otra pequeña capilla, aquí se reúnen los habitantes de la loma, el centro, el cerro y personas que provienen de otros lugares de México, y hasta en ocasiones hasta del extranjero la mayoría se encuentran radicando en los Estados Unidos.
Como a las 3:00 de la tarde se llega de nuevo al centro del pueblo, ahí se encuentra ubicada la plaza. En este lugar el obispo realiza una misa de agradecimiento por las festividades, por un año más de vida y se agradece a los pobladores por la atención brindada a los obispos y la actitud ante los demás.
Estas actividades son bellas y muy interesantes de la cultura Tlaxcalteca. Encontrando manifestaciones de fe y devoción más arraigadas entre los fieles católicos. Entre las principales localidades que destaca la realización de estas ceremonias religiosas que disfrutamos son en Apizaco, Huamantla y Zacatelco por mencionar algunos de los tantos lugares que en muchas ocasiones los que representan a los apostales y las vírgenes realizan su procesión descalzos por estar más apegados a su religiosidad.
El gusto y el orgullo que los tlaxcaltecas sienten por sus tradiciones y costumbres, se manifiesta en muchos aspectos de la vida diaria, claro es en las artesanías, la danza, la comida, y principalmente en sus fiestas y ferias.
San Simón es un pueblo alegre, es rara la veZ que no hay fiesta, ya que cada sábado y domingo, e incluso entre semana, se organizan diversas celebraciones pero casi siempre de carácter religioso y social. Claro una boda, unos quince años, un bautizo, en el que siempre se hecha la casa por la ventana. Por el simple hecho de ser una celebración de gran valor donde no importa si tienes invitación, porque no es necesaria. Puedes asistir sin ser invitado al baile y a la comida, porque toda persona es atendida considerándola un o una invitada especial.

Las festividades de semana santa tienen gran importancia por ser dedicadas a los santos patrones de cada población. Los preparativos, la celebración y los arreglos van a cargo de los fiscales. Generalmente consiste en procesiones, ceremonias religiosas con cohetes y repique de campanas.
Además en las calles hay juegos pirotécnicos, bailes populares y adornos de papel picado. El templo por dentro y por fuera esta ostento por grandes arcos de flores  y además de los famosas alfombras de semillas, flores naturales y tapetes de aserrín que se colocan en los atrios, tal como se instala en la feria de Huamantla que llega a medir hasta seis km de largo. Para dar paso a la procesión del pueblo.
Para dar fin al domingo de pascua con las espectaculares danzas de carnaval, que llevan dos a cuatro camadas o mejor conocido como grupo de danzantes en cada población bailando simultáneamente con música viva interpretada por modernos grupos a la manera tradicional.
Con tan poca extensión, Tlaxcala y el pueblo de San Simón cuenta con todas las costumbres y tradiciones que podríamos encontrar en cualquier otra región del país. Visitarlo se vuelve casi una obligación.
 Las fiestas y ferias de Tlaxcala constituyen una de las más ricas expresiones culturales en la que se encuentran los aspectos religiosos y profanos, donde convive la sociedad en general. En este poblado las fiestas y ferias involucran a toda la comunidad, lo cual no resulta extraño, ya que en Tlaxcala  se conserva una penetrante raíz heredada de nuestros ancestros.

bombom_1164@hotmail.com

UN PAISAJE LLENO DE SORPRESAS...

Por: Susana Lozano Flores

  México es un territorio donde la tradición marcha a la par de la modernidad, una historia controvertida que ha influido fuertemente en el rumbo de nuestro país; La Paz, un lugar con ambiente cálido que nos muestra diferente a los habitantes de los otros Estados, las tradiciones y actividades que muestran los pueblos son aspectos que configuran lo que es nuestro actual Estado…
Aunque pequeña, esta región de Baja California Sur y separada del resto de los Estados, esto lo comento porque solo se puede desplazar uno por medio del barco y del avión así que este es uno de los tantos motivos por los que se dice que estamos en una isla, porque verdaderamente es un poco complicado ir a otros lugares… Pero esto no impide que visitemos la riqueza natural que ofrece la oportunidad de realizar múltiples actividades dentro de sus entornos ecológicos, como rapel, ciclismo de montaña, caminata, campismo y cabalgata por los diferentes ranchos. Ha y por su puesto no olvidemos el senderismo filosófico… claro aquí ubicamos nuestra filosofía práctica.
Así que no lo olvides cuando se aproximen tus vacaciones y no tienes idea a dónde pasar esos días de descanso. Busca un sitio en el que las condiciones climáticas sean las ideales para ir al encuentro de la naturaleza, los cuales deleitaran todos tus sentidos.
Aunque suene lejano, esto ha dejado de ser un sueño para convertirse en una realidad, así que el ecoturismo de aventura o la práctica de los deportes inmersos en la ecología son ya manifiestos en varios estados del país.
La naturaleza juega un papel fundamental, todos los sitios de Baja California Sur brindan la posibilidad de vivir en aventura.
Así pues nosotros como mexicanos debemos de valorar lo que tenemos y así mismo te invito cordialmente a valorar lo que tienes, a que visites la serie de atractivos que nos ofrece Baja California Sur, ya se trate de bellezas naturales, de arquitectura, los deportes de aventura, de las fiestas tradicionales,  y muchas cosas más. Por ejemplo, podríamos empezar con un recorrido en la zona del malecón, luego recorrer y observar las diversas piezas que se encuentran en la orilla del malecón, de ahí a pasar a comer unos ricos cocos con chile y limón y de ahí ir al mirador para admirar la belleza del paisaje paceño al ocultarse el sol es mucho mejor cuando se es acompañado….en fin, las opciones son muchas y todas, además de re confortables, además esta al alcance de nuestros bolsillos. No me queda más, amigo que desearle un buen día…esperando que este consejo sea tomado en cuenta.






bombom_1164@hotmail.com


martes, 24 de enero de 2012

UN VIEJO PENSADOR DE LA POLÍTICA



“No tengo ninguna esperanza. Como laico, vivo en un mundo en el que la dimensión de la
esperanza es desconocida. La esperanza es una virtud teologal. Las virtudes del laico son el rigor crítico, la duda metódica, la moderación, el cumplimiento del deber, la tolerancia, el respeto a las ideas ajenas, todas ellas virtudes terrenales y civiles.”

Norberto Bobbio, 1986

Por: Luis Domínguez Bareño



  Si a la palabra objetividad le tuviéramos que poner un rostro, sin duda el de   Bobbio   sería uno de los más merecedores de estar en ese lugar pues es un filósofo que en un diálogo profundo, constante e inteligente supo polemizar en la filosofía política a lo largo del siglo XX, y ha llegado a ser, sin duda, como me ha gustado llamarlo, el filósofo más civilizado de entre los polémicos, que no por civilizado es menos apasionado, y no por polémico es menos razonable.

  Bobbio fue un filósofo político abiertamente declarado liberal que, a pesar de estar constantemente bajo el ojo policiaco de la Italia fascista, jamás dejó de publicar sus escritos en una línea claramente a favor de la democratización de Italia y en contra de la represión contra judíos e izquierdistas; 45 años después, ante la caída del comunismo, al contrario de todos los intelectuales liberales que señalaban el acontecimiento como “el triunfo de la democracia” Bobbio veía el asunto –sumándose al punto de vista del filósofo Lituano Emmanuel Lévinas- como una “gran perdida para la democracia”, pues “el comunismo representaba definitivamente una espera”, una espera de “un orden social más justo.”

  Lo más atractivo y digno de rescatarse en alguien que procede de una disciplina como la filosofía, tan castigada y menospreciada so pretexto de objetividad, es que Bobbio, precisamente como filósofo, fue alguien que supo aplicar doctrinas puramente filosófico-fenomenológicas a problemas sociales y jurídicos reales, es decir fue capaz de llevar la filosofía a la práctica de manera correcta. También es de llamar la atención como encaró a la filosofía que estaba en boca de todos durante su generación: el existencialismo; y lo hizo de una manera magistral pues logró demostrar que, detrás de esa pomposa filosofía de la libertad, no se escondía más que una filosofía inspirada en un estado de ánimo digno de un ser angustiado e incapaz de superar el trauma que significó la Segunda Guerra Mundial. En el libro sobre el existencialismo de Bobbio se puede leer unas líneas demoledoras sobre el tema que versa así: la crisis actual reside en la dispersión de una realidad dolorosa en miles de realidades indiferentes, lo cual explica la apatía moral, el abandono a la corriente de la sociedad y de las cosas; reside en la ruptura de una única voluntad propia en miles de arbitrariedades, en el oscurecimiento de la claridad interior, en  cuyo lugar amenaza de nuevo el mito".

   Se podría hacer extensiva a Bobbio aquella alegoría que formula Jacques Derrida referente a “las políticas del nombre propio” que hacen los “filósofos que abordan la filosofía con su nombre, en su nombre”, “poniendo en juego su nombre, su biografía y todo aquello de porvenir político que tenga lo que sostuvieron”; y es que en un siglo tan sobresaltado, tan lleno de guerras y confrontaciones ideológicas como lo fue el siglo XX, donde la mayor parte de las personas se “abandonaban al juego de las alternativas demasiado tajantes”, fue Bobbio uno de los pocos pensadores que se asumió apostador por el diálogo y extendió el correspondiente puente de comunicación entre liberales y comunistas. El diálogo constante de Bobbio con los clásicos fue preciso y profundo.